Red de Movilidad Interna
Aves que no vuelan, bicicletas que sí recorren el paisaje
“La mejor manera de recorrer un jardín botánico es hacerlo sin perturbar la vida que se desea contemplar.”
Recorrer el Jardín Botánico de Santiago forma parte esencial de la experiencia del visitante. Sus senderos, colecciones botánicas, espacios educativos y áreas de contemplación requieren medios de movilidad que faciliten el acceso, reduzcan el impacto ambiental y permitan disfrutar el paisaje con calma, seguridad y respeto por la naturaleza.
La red de movilidad interna del Jardín se sustenta principalmente en una flota de vehículos eléctricos identificados con nombres de aves presentes en la biodiversidad dominicana. Esta decisión convierte el transporte en una extensión de la educación ambiental: incluso durante el traslado, el visitante entra en contacto con referencias a la fauna del país.
Las aves que nos acompañan
Los nombres de la flota no fueron escogidos al azar. Cada vehículo rinde homenaje a una especie de ave presente en la República Dominicana, recordando que la biodiversidad forma parte de la identidad del Jardín Botánico de Santiago. Así, incluso un recorrido entre colecciones se convierte en una oportunidad para conocer y valorar la riqueza de nuestra avifauna.
Entre las unidades se encuentran El Búcaro, El Zumbador, La Cuyaya y La Rolita, vehículos eléctricos que permiten movilizar visitantes, estudiantes, adultos mayores y personas con movilidad reducida hacia distintos puntos del Jardín. Su operación silenciosa contribuye a preservar la tranquilidad del entorno y reduce la contaminación acústica y atmosférica dentro del recinto.
La excepción es el Cucú Tren, un tren turístico diésel con capacidad para 48 pasajeros, concebido para recorridos grupales y visitas de mayor volumen. Aunque utiliza combustible convencional, forma parte de una estrategia de movilidad que avanza progresivamente hacia opciones más limpias, eficientes e inclusivas.
La movilidad interna se complementa con la Ciclovía Erik Leonard Ekman, un recorrido diseñado para quienes desean conocer el Jardín a otro ritmo. Los visitantes pueden utilizar sus propias bicicletas o rentarlas a través de la concesión existente, siempre respetando las normas de circulación, las áreas permitidas y la prioridad peatonal en los espacios compartidos.
Esta ciclovía honra la memoria del botánico sueco Erik Leonard Ekman, uno de los grandes exploradores de la flora de La Española, y promueve una forma de desplazamiento saludable, silenciosa y compatible con la conservación. Pedalear dentro del Jardín permite descubrir el paisaje de manera activa, sin perder la posibilidad de detenerse, observar y aprender.
En conjunto, los vehículos eléctricos, el Cucú Tren, la ciclovía y los senderos peatonales conforman un modelo de movilidad pensado para servir a distintos públicos: familias, grupos escolares, caminantes, ciclistas, visitantes ocasionales, adultos mayores y personas con necesidades especiales de acceso.
La red de movilidad del Jardín Botánico de Santiago no es solo un servicio logístico. Es parte de su mensaje institucional: moverse también puede ser una forma de cuidar.
Nuestra flota
| Vehículo | Tipo | Capacidad | Inspiración |
| Cucú Tren | Tren turístico diésel | 48 pasajeros | Cucú (Athene cunicularia) |
| El Búcaro | Vehículo eléctrico | 72 pasajeros | Búcaro (Hesperoburhinus bistriatus) |
| El Zumbador | Vehículo eléctrico | 24 pasajeros | Zumbador (Anthracothorax dominicus) |
| La Cuyaya | Vehículo eléctrico | 24 pasajeros | Cuyaya (Falco sparverius dominicensis) |
| La Rolita | Vehículo eléctrico | 14 pasajeros | Rolita (Columbina passerina) |
¿Sabías que…?
Nombrar los vehículos con aves dominicanas convierte cada traslado en una oportunidad educativa. Así, el visitante no solo se mueve dentro del Jardín: también descubre parte de la fauna que forma parte del patrimonio natural de la isla.
